miércoles, 12 de octubre de 2011

EL ESPIRITU DE UNA EPOCA

A propósito del fondo, intención y razón de ser del sistema social, educativo y económico de los tiempos actuales, si es que existe dicho fondo.  En mi casita, observando como mi amada pareja prepara un rico Pastel de Choclo, siendo las 22.22. 

Dicen que cada época tiene su espíritu.  De hecho, no pretendo ganarme un sitial por algo que ya había establecido Hegel, años atrás.  Pero no está de más volver a realizar el ejercicio y preguntarnos, ¿cuál es el espíritu, razón de ser o imagen de mundo y sociedad actual?.  No sé que pensarán ustedes, pero yo soy de aquellos que cree que en esta época todo se improvisa y por lo mismo, no tenemos claro cual es la idea de humano y de sociedad que está por debajo del ser de la época actual.

En la ápoca antigua, se tenía más o menos claro el sentido; cada uno pertenecía a una determinada casta o clase y en función de esto contribuía, desde su mirada al mejoramiento y fortalecimiento del ser humano como ser complejo, con características de divinas y terrenales.  Se entendía que se debía fortalecer el cuerpo y la mente, además de estar bien con los dioses que nos disciplinaban, a veces, con mucha dureza.  En la época medieval, todo giraba en torno a la mirada divina; sólo un Dios nos debia interesar y todas nuestras capacidades debían estar en plena conexión con su búsqueda y su íntima relación.  Claro, se cometieron verdaderas atrocidades en este camino, pero de una u otra forma, era él, quien justificaba la razón de ser de dicha época.  La época moderna, mas adelante, instauró a la razón como única en su especie.  Sólo la razón nos podía llevar a conquistas la plena felicidad.  Por lo mismo, todo el sistema educativo, giró en la formación y la intelectualización de las personas.  Es aquí donde se abandona la figura de Dios y de la Iglesia y se empiezan a crear las primeras corrientes de pensamiento potente.  En la primera etapa de la época contemporanea, se establecen los ideales de una sociedad mas justa, democrática y equitativa, sin embargo los encontramos con guerras nucleares, negocios turbios y discursos populistas que sólo consiguieron engañarnos.  Es así como hoy, 2011, nadie sabe cuál es la idea de humano que está por encima y por debajo de todo nuestro accionar.  Resulta curioso, nadie sabe que entender.  Nadie sabe qué pensar.  Pocos quedamos quienes creemos en ideales potentes.  ¿Me podrian decir qué tipo de humano es el que pretende el sistema con la educación actual?.  ¿Obreros calificados?, ¿sujetos multifuncionales?, ¿personas proactivas y defensoras de la justicia social? .... ¿saben?, nadie lo sabe.

Es tarea nuestra, entonces, actores sociales de esta época, el rescatar y reconstruir el objetivo y la razón de ser de esta época.  Empecemos ahora, empecemos hoy; empecemos con cosas sencillas.  Mira a tu alrededor y abraza a la primera persona que encuentres, te darás cuenta que con un abrazo, puedes empezar una verdadera revolución.  Continua dando una mano de aliento a quienes están postrados, dales comida a quienes no la tienen, entrega esperanza a quienes están angustiados, aprende a soñar y vuelve a creer en las utopías y continua con esa larga cadena de acciones que pueden cambiar el mundo, pero la mas potente ... decídete a cambiar el mundo con tu pensar y tu actuar.  Lucha por la justicia social, no te quedes callado frente a las injusticias y lucha por cambiar este maldito sistema que nos tiene alienados.  Sólo así, haremos historia y ¿sabes por qué?, porque ya no se trata de pensar el mundo, de lo que se trata, es de transformarlo.

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